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EMPRESA |
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Reseña Histórica |
Leonard Quinche, un estampador de tejidos genovés, fue el fundador de la sociedad. En 1818 se asoció con dos tarasconeses y creó una fábrica de Indianas* en Saint- Etienne du Grès. En ella estampaban y lavaban pañuelos en el prado contiguo… La sociedad pasó entonces de mano en mano hasta 1848, fecha en la que Pierre Boudin la convirtió en la Société Avignonnaise d’Impression sur Tissus (S.A.I.T.).
En 1977 creó, con la ayuda de su esposa Paule, Les OLIVADES, empresa controlada y promovida hasta hoy en día por sus hijos, cuyo objetivo es la perpetuación del arte ancestral del estampado de telas, su evolución y su adaptación a la vida y a las necesidades actuales. |
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"Les Olivades es hoy la única empresa en mantener en Provenza la tradición de la impresión sobre telas, iniciada en Marsella en 1648" |
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* Auténticos lienzos pintados, totalmente hechos a mano. Estas telas (importadas por la Compañía de las Indias) de un alto precio, sólo eran adquiridas por gente de la Corte de Luis XIV o la alta aristocracia y conocieron un éxito notable. A raíz de este entusiasmo y la carestía de los tejidos, los fabricantes, que ignoraban los procedimientos de coloración de los orientales, trataron de imitarlos utilizando telas de algodón importadas de las INDIAS. Estas telas, imitación de aquellas procedentes de las INDIAS, adoptaron rápidamente el nombre de “INDIANAS”. |
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Las Telas Provenzales |
Fue en Provenza donde llegaron las primeras telas pintadas importadas por la Compañía de las Indias. En la segunda mitad del siglo XVI, ante el éxito de estas telas estampadas hasta entonces desconocidas en Europa, se desarrolló en Provenza una fabricación local. Primero artesanal, la fabricación fue prohibida por el Marqués de Louvois. Para eludir esta prohibición, los fabricantes se refugiaron en el Condado Venaissin de Aviñón, territorio papal no sometido a la autoridad real. El tabaco y las Indianas aumentaron la fortuna de contrabandistas como Mandrin, y hasta en la corte de Francia era habitual contravenir las prohibiciones reales.
En 1734, un concordato suscrito entre el Papa y el Rey puso fin a esta época dorada de Aviñón. Las fábricas cerraron sus puertas y tuvieron que pasar 60 años para que el estampado regresara a la ciudad papal. A partir de entonces se inició la renovación que daría lugar a lo que hoy conocemos con el nombre de telas provenzales, que es también el origen de Les OLIVADES.
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